¿Cuando viajó Nicolás para Estados Unidos?
Nicolás y “Concorde” llegaron la primera semana de diciembre a Wellington. Desde hace unos años tuvimos la posibilidad de conocer este extraordinario concurso, creo que el más importante de USA y uno de los más grandes del mundo.
¿Con quién está montando?
El primer contacto que tuvimos con Wellington fue gracias a Germán Camargo y a su esposa Paula Portocarrero, dos jinetes colombianos que llevan más de 10 años en esta zona. Germán fue durante muchos años asistente de Manuel Guillermo Torres en el Club San Andrés y en el Rincón Ecuestre, para convertirse luego en profesor del Guaymaral. Ha tenido una gran carrera deportiva, representó a Colombia en juegos bolivarianos y centroamericanos, donde fue medallista de oro. En los juegos panamericanos de 1999, alcanzó el cupo para que Colombia estuviera en las olimpiadas de Sídney 2000. Su esposa también fue una gran jinete, montando casi toda su carrera en el Country Club, con Álvaro Posada. Representó a Colombia como Juvenil y Young Riders en muchos concursos y llegó a saltar El Colombiano. Forman una familia espectacular, cuya vida gira en torno a los caballos. Son ante todo excelentes personas, primera condición que como papas vimos para confiarle a nuestro hijo.
¿Es la primera vez que trabaja con ellos?
Germán y Paula han recibido en su establo a muchos niños colombianos que desean participar en Wellington. Es así como hace 5 años le enviamos a Nicolás coincidiendo en esa época con Eduardo Nieto y Alejandro Valencia, para participar en las competencias infantiles de una de las semanas de Wellington con caballo alquilado. Posteriormente lo enviamos en otras ocasiones y nuestro sueño siempre fue poder darle la oportunidad a Nicolás de vivir y competir en una temporada completa de Wellington cosa que logramos hasta ahora, eso sí, con el compromiso de que tuviera un excelente desempeño académico.
¿Qué es la temporada de Wellington?
Como les dije al principio, es el concurso más grande de los Estados Unidos y uno de los más importantes del mundo. Durante el WEF, que es la temporada más importante, de Enero a marzo (12 semanas) asisten más de 5.000 caballos e igual número de jinetes de todas partes del mundo. El concurso se desarrolla en unas instalaciones que cuentan con más 12 pistas, con las mejores condiciones técnicas y físicas. Hay más de 50 categorías para competir, desde pruebas de Ponys hasta pruebas para Sénior en diferentes tipos de alturas. El concurso, en esta temporada, otorga premios por más de 5 millones de dólares. Todas las categorías tienen dinero. Por lo anterior, se podrán imaginar que el nivel es supremamente alto, todos los caballos son espectaculares (y muy costosos). Y esa es precisamente una de las motivaciones para que Nicolás participe en este evento: medirse realmente frente a caballos y jinetes de muy alta competencia para saber realmente en qué nivel está. Las condiciones climáticas (humedad y calor) y las técnicas hacen que se deba invertir mucho dinero en cuidados físicos y veterinarios para los caballos.
¿Qué sabe de las exigencias del concurso?
Las exigencias técnicas son altísimas. Para citar solo dos ejemplos: Las varas y las zapatas: las varas son muchísimo más livianas que las que se utilizan en Colombia y la gran mayoría de las zapatas que sostienen las varas son planas, lo que implica que se cometen faltas con mucha facilidad. En segundo lugar, las faltas por exceso de tiempo: en Colombia penalizamos con 1 falta por cada 2 o 3 segundos en los que se exceda del tiempo acordado. En Wellington se marca una falta por cada segundo o fracción. Así mismo las velocidades exigidas superan los 375 metros por minuto cuando en Colombia la mayoría de las pruebas tienen una velocidad de 350 metros por minuto. Otra característica de las pistas es que cuando hay una prueba a 1.40 metros, la gran mayoría de los saltos están a esa altura y no unos cuantos como en nuestro país.
¿Cómo es el nivel y la convocatoria?
En una prueba para profesionales, a 1:40 m, es fácil encontrar hasta 100 competidores. En una de amateurs a 1.35 m, se llega a más de 60 binomios. En un gran premio a 1.50 m o a 1.60 m limitan las inscripciones a 50 jinetes aproximadamente.
¿Quiénes llegan a Wellington?
Es fácil encontrarse con jinetes multimillonarios que cuentan con toda una infraestructura que gira alrededor de ellos y a jinetes profesionales con grandes sponsors que les permiten competir con caballadas de 10 o más ejemplares. Todos sabemos que el dinero es muy importante en la equitación pero no es garantía de éxito. Por citar un ejemplo, Georgina Bloomberg quien tiene aproximadamente 30 años y es la hija del alcalde de Nueva York, asiste normalmente a Wellington con más de 10 caballos espectaculares, es una excelente jinete, pero muy pocas veces esta en el pódium y a la fecha no ha podido ingresar al equipo olímpico americano.
¿Cómo es la logística allá?
En Wellington todos los caballos deben tener pesebrera en el concurso. No se pueden amarrar a arboles o cualquier otro objeto. Incluso, la gente que los tiene cerca del concurso y puede llegar con ellos a pie sin necesidad de alquilar una pesebrera, deben pagar una especie de peaje para poder ingresar. Cada semana, si usted quiere concursar, debe pagar una nominación de USD$ 225. Si es un jinete juvenil, por ejemplo, hay tres categorías, Low, Medium y High. Cada una de éstas tiene programadas tres pruebas por semana. Una de velocidad, una con desempate posterior, cada una con premios de USD$2.000 aproximadamente y finalmente el clásico de la semana con una bolsa de premios de USD$ 10.000 aproximadamente. Esto se repite en infinidad de categorías (Low, Medium, High Amateurs, etc)
¿Y las inscripciones que valor tiene para poder concursar?
Los precios varían desde los USD$50 hasta llegar a los USD$1.000, como es el caso de los Grandes Premios. Esto que implica: que si usted se inscribe, por ejemplo, en un gran premio, tiene que tener la seguridad de que es competitivo porque de lo contrario está gastando dinero en inscripciones sin sentido. Por eso es que se encuentran pruebas de Amateurs con 60 inscritos, en donde solo hay 4 o 5 binomios sin faltas y fácilmente 20 o 30 binomios con 4 faltas. En Wellington no se puede improvisar.
¿Cómo ha sido la experiencia y para que les ha servido?
Esto lo cuento para que nos hagamos una idea de lo lejos que estamos y para que valoren el trabajo y los resultados de jinetes como los Bluman, Germán Camargo, Santiago Díaz, Fernando Cárdenas, Manuel Espinosa, Pedro Gil, Mauricio Guevara, Roberto Terán, Alejandro Valencia, Mario Gamboa entre otros, que este año participan en Wellington.
¿Cómo analiza nuestro nivel como padre y conocedor del medio?
Nuestros jinetes tienen muchas condiciones pero no tienen los medios con los que cuentan la mayoría de los competidores. Por eso, hay que conocer como son las cosas antes de juzgar y valorar los resultados cuando se dan. Por ejemplo, el triunfo de Daniel Bluman el año pasado en el 5 estrellas de 500.000 dólares, fue un triunfo extraordinario; o las participaciones de Mario Gamboa o el triunfo resiente de Jorge Verswivel o el 5 puesto de hace dos semanas de Fernando Cárdenas en un gran premio de 33.000 dólares.
¿Cuál es el proyecto de Nicolás?
Saltar el circuito de Young Riders y la Copa de Naciones de la misma categoría. A diferencia de las características de los Young Riders de la FEI, en Wellington esta categoría está abierta para jinetes entre los 18 y los 25 años de edad lo que la hace muy competitiva. Se saltan pistas entre 1.45 m y 1.50 m con espesores hasta de 1.80 m y velocidades entre 375 y 400 metros por minuto. En esta temporada están programadas 5 pruebas de Youn Riders con bolsas de premios entre los USD$15.000 y los USD$20.000. La primera competencia de esta categoría se correrá el domingo 10 de febrero. Como preparación.
¿Qué pruebas ha saltado hasta ahora Nicolás?
Ha concursado en las siguientes: la primera semana saltó dos pruebas de Medium Amateurs a 1.35 m, las semanas 2 y 3 saltó los High Amateurs a 1.40 y 1.45 m. Como mejores resultados ha obtenido un 5 y un 9 puesto. Ha saltado en total 6 pistas. No todas las semanas se puede saltar porque hay que dejar descansar al caballo. Por ejemplo, la semana pasada, que era la 4, no saltó.
El objetivo es aprender, medirse en competencias de alto nivel y descubrir cuál es el verdadero nivel de él y de su caballo.